- 17 de marzo de 2026
Joe Kent dejó su cargo al frente del contraterrorismo tras asegurar que Irán no representaba una amenaza.

El aparato de seguridad de Estados Unidos enfrenta una nueva sacudida tras la renuncia del director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, quien abandonó el cargo en medio de fuertes críticas a la guerra contra Irán impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump.
A través de un mensaje público, Kent dejó clara su postura al asegurar que "no puede en buena conciencia" respaldar el conflicto, al tiempo que cuestionó los fundamentos que llevaron a la actual confrontación en Medio Oriente.
Su salida no solo abre un vacío en una de las agencias clave para la seguridad nacional, sino que también expone fracturas internas dentro de la administración estadounidense.

"Irán no representaba ninguna amenaza": el mensaje que detonó su salida
El ahora exfuncionario hizo pública su renuncia mediante redes sociales, donde lanzó una crítica directa a la narrativa oficial que justificó la guerra.
"Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadunidense".
Además, denunció que durante el último año se construyó una versión distorsionada de Irán para "sembrar sentimientos a favor de la guerra":
"Esta cámara de eco se utilizó para engañarte para que creyeras que Irán representaba una amenaza inminente para los EU y que si atacas ahora, había un camino claro de victoria rápida. Esto fue una mentira y es la misma estrategia que los israelíes usaron para llevarnos hacia la desastrosa guerra con Irak que le costó a nuestra nación las vidas de miles de nuestros mejores hombres y mujeres".
Un perfil polémico al frente del contraterrorismo
Joe Kent llegó al cargo en julio de 2025 tras una votación cerrada en el Senado, con un historial que combinaba experiencia militar, inteligencia y actividad política.
Originario de Oregon y graduado de la Universidad de Norwich, construyó una carrera de más de dos décadas en el Ejército, con 11 despliegues en zonas de combate. Formó parte del 75° Regimiento Ranger, las Fuerzas Especiales y el Comando de Operaciones Especiales, acumulando seis estrellas de bronce.
Tras retirarse del servicio activo, se integró a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) como oficial paramilitar.
Sin embargo, su perfil también estuvo marcado por la controversia: fue candidato político en el estado de Washington y ha sido señalado por sus vínculos con sectores de extrema derecha.

La dimensión personal: una guerra que le costó a su familia
La postura de Kent frente al conflicto con Irán no es solo política, también es profundamente personal.
En su carta de renuncia, expresó su rechazo a seguir respaldando operaciones militares que, en su opinión, carecen de justificación:
"enviar a la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no representa ningún beneficio al pueblo estadunidense ni justifica el costo de vidas".
El exdirector recordó la muerte de su esposa, Shannon Kent, suboficial de la Marina estadounidense, quien falleció en 2019 durante un atentado en Siria.
Al referirse a ese episodio, lanzó una acusación contundente: Shannon murió "en una guerra fabricada por Israel".
Ruptura con la narrativa oficial, pero no con Trump
Pese a sus duras críticas, Kent dejó claro que no rompe completamente con Donald Trump, a quien incluso reconoció por su política exterior en años anteriores.
"En su primera administración, usted entendió mejor que cualquier presidente actual cómo emplear el poder militar de forma decisiva sin arrastrarnos a guerras interminables".
No obstante, subrayó que el rumbo reciente del gobierno se ha desviado de esos principios, lo que finalmente motivó su salida.
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