- 24 de marzo de 2026
El portafolio contempla 387 obras entre líneas y subestaciones, con financiamiento mixto que abre espacio al capital privado para sostener la creciente demanda energética.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) delineó una de sus estrategias más ambiciosas en materia de transmisión eléctrica para los próximos años, con un portafolio que no solo amplía infraestructura, sino que redefine el papel de la inversión privada en un sector históricamente dominado por el Estado.
El anuncio forma parte de una lógica más amplia: anticiparse al crecimiento sostenido del consumo eléctrico en México, presionado por la industrialización, el nearshoring y la expansión urbana. Bajo ese escenario, la empresa pública plantea una expansión acelerada de la Red Nacional de Transmisión (RNT), un componente crítico que, de no fortalecerse, podría convertirse en cuello de botella para el desarrollo económico.

58 proyectos y 387 obras: el tamaño del plan eléctrico
Lejos de tratarse de intervenciones aisladas, el portafolio presentado integra 58 proyectos organizados en 49 paquetes de licitación, que en conjunto derivan en 387 obras específicas. El despliegue incluye 138 nuevas líneas de transmisión y 249 subestaciones eléctricas.
Este volumen de infraestructura apunta a resolver dos problemas estructurales: la saturación de ciertas regiones del sistema eléctrico y la necesidad de llevar energía a nuevos polos industriales. La expansión no solo incrementa capacidad, también busca mejorar la estabilidad operativa de la red ante picos de demanda.
Financiamiento híbrido: el regreso del capital privado a la transmisión
Uno de los elementos centrales del plan es el esquema de financiamiento. La CFE apuesta por un modelo mixto en el que conviven recursos públicos y privados, principalmente a través de Fibra E.
De los proyectos anunciados, 44 serán desarrollados bajo este mecanismo —agrupados en 35 paquetes— mientras que el resto se ejecutará mediante Obra Pública Financiada. Este diseño refleja un viraje pragmático: sin ceder control operativo, la empresa abre espacio a la inversión privada para acelerar tiempos y ampliar alcance.
En términos inmediatos, ya hay señales de movimiento. Cinco proyectos se encuentran en concurso con una inversión que supera los mil millones de pesos, y se prevé que en los próximos meses se liciten otros 14 por más de 6,700 millones.
Energía como eje del desarrollo: la lectura desde el gobierno
Desde la Secretaría de Energía, el plan se interpreta como pieza clave dentro del paquete de infraestructura nacional. El subsecretario Jorge Marcial Islas Samperio señaló que el sector energético concentrará más de la mitad de las inversiones del programa de desarrollo con bienestar, lo que coloca a la CFE en una posición estratégica.
En paralelo, la Secretaría de Economía subrayó que la coordinación con la iniciativa privada será determinante para que la energía siga funcionando como motor productivo, especialmente en un contexto de relocalización industrial.

Transparencia y competencia: nuevo micrositio de contrataciones
Como parte del anuncio, la CFE presentó una plataforma digital enfocada en los procesos de contratación. El micrositio busca estandarizar y transparentar las licitaciones, un punto sensible en proyectos de gran escala donde la competencia y la claridad en reglas suelen ser cuestionadas.
La herramienta pretende facilitar el acceso de empresas contratistas, fabricantes y proveedoras, ampliando la base de participantes y reduciendo riesgos de discrecionalidad.
Contenido nacional y presión industrial
El plan también incorpora un componente político-industrial: el impulso al contenido nacional. La CFE reiteró que los proyectos buscarán fortalecer la participación de empresas mexicanas, alineándose con la política de "Hecho en México".
En la práctica, esto implica una tensión constante: equilibrar costos, tiempos de ejecución y estándares técnicos con la meta de desarrollar cadenas productivas locales.
Más allá de los anuncios, el trasfondo es claro: la infraestructura eléctrica enfrenta una presión creciente. El aumento en la demanda, la integración de nuevas industrias y la necesidad de modernizar la red obligan a acelerar inversiones que durante años avanzaron a menor ritmo.
"La articulación entre quienes planean, financian, construyen y operan el sistema eléctrico es clave para garantizar su viabilidad. Hoy no solo estamos presentando proyectos, estamos construyendo el futuro energético de México", afirmó Emilia Esther Calleja Alor, directora general de la CFE.
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