- 02 de abril de 2026
Doña Carlota cumple arresto domiciliario en Chicoloapan, donde permanece monitoreada por autoridades

Luego de pasar un año en el penal de Chalco, Doña Carlota, de 74 años, dejó la reclusión para continuar su proceso bajo arresto domiciliario en el municipio de San Vicente Chicoloapan. La medida fue concedida por su edad y por padecimientos crónicos como la diabetes, factores que influyeron en la decisión judicial.
Este cambio marca un giro en un caso que ha generado amplio debate público, particularmente por la versión de la defensa, que sostiene que la mujer actuó en legítima defensa tras el homicidio de dos presuntos invasores ocurrido en abril de 2025.

Te puede interesar: Matan a Oziel frente a su padre por 4 millones en la Doctores; el tirador sigue libre
Una vivienda modesta convertida en centro de custodia
En un video compartido por Telediario, se observa que el domicilio donde ahora permanece no es distinto a muchas casas de la zona: una construcción sencilla, de aproximadamente tres metros de ancho por ocho de largo, levantada hace cerca de dos décadas.
El inmueble cuenta con tres niveles, aunque solo dos están terminados; el tercero permanece en obra negra. En su interior predomina la austeridad: espacios reducidos y mobiliario básico adaptado a sus necesidades actuales.
Su habitación ha sido acondicionada con lo indispensable, incluyendo una cama matrimonial sencilla, priorizando su comodidad y movilidad. En la planta baja, una pequeña estancia con tres sillones funciona como área de descanso y también como espacio para recibir atención médica.
La casa dispone además de un baño compartido y una entrada angosta para un solo vehículo, resguardada por una herrería que, según se reporta, es del agrado de la propia Carlota.
En entrevista con Telediario, Doña Carlota agradeció el apoyo vecinal que ha recibido y dijo que utilizará este tiempo para descansar luego de haber estado en prisión.
"Me siento bien, contenta, porque estoy en casa descansando, ya no estoy con tanta gente, hay mucha gente que nos quiere mucho, estoy bien, tengo diabetes, voy a descansar, por lo pronto a ver qué hago, algo tengo que hacer para sobrevivir, los vecinos son muy buenos, todos pasaron a saludarme", dijo en entrevista con el medio citado.

Vigilancia permanente: el brazalete electrónico
Aunque ya no está tras las rejas, Doña Carlota sigue bajo estricta supervisión. Porta un brazalete electrónico en el tobillo izquierdo que permite a las autoridades monitorear en tiempo real que no abandone el perímetro autorizado.
Este mecanismo es clave dentro del esquema de arresto domiciliario, que le permite enfrentar su proceso legal fuera de prisión, pero sin libertad total.
Un recibimiento entre apoyo vecinal
A su llegada, la escena contrastó con la severidad de su situación legal. Vecinos la recibieron con muestras de afecto e incluso con un pollo rostizado, gesto que la mujer agradeció con evidente emoción tras su salida del penal.
El respaldo comunitario refleja cómo el caso ha permeado en la opinión pública, donde un sector la percibe como una figura que defendió su patrimonio ante una agresión.
Mientras permanece en su vivienda, la estrategia legal continúa. Sus abogados, encabezados por sus propios hijos, se preparan para la audiencia programada el 7 de abril, que dará inicio a la etapa intermedia del juicio.
Para más noticias, no dudes en seguirnos en Google News y en nuestro canal de WhatsApp para recibir la mejor información. Te invitamos a suscribirte gratis a nuestro Newsletter.
Notas Relacionadas
2






