- 25 de marzo de 2026
Tras siete años de búsqueda, Ceci Flores localizó restos que podrían ser de su hijo Marco Antonio, desaparecido en 2019 en Sonora.

La historia de Marco Antonio Sauceda Rocha vuelve al centro de la atención tras el hallazgo de restos que podrían corresponder a él, luego de casi siete años de búsqueda encabezada por su madre, Ceci Flores.
Marco Antonio tenía 32 años cuando desapareció en mayo de 2019 en Bahía de Kino, Sonora. De acuerdo con su ficha de búsqueda, era un hombre de tez blanca, cabello rubio, ojos azules y complexión robusta. El día de su desaparición vestía pantalón negro de mezclilla, camiseta guinda y zapatos negros.
Su caso no sólo representa la tragedia de una familia, sino también la crisis de desapariciones que atraviesa el país.
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La desaparición que cambió todo
El 4 de mayo de 2019, Marco Antonio viajaba junto a su hermano menor, Jesús Adrián, después de terminar su jornada laboral. En el camino, ambos fueron interceptados por hombres armados que los privaron de la libertad.
El ataque ocurrió de forma repentina. Según el testimonio de su madre, los agresores se los llevaron sin previo aviso, en una región marcada por la violencia.
Días después, tras una intensa búsqueda, la familia logró recuperar con vida a Jesús Adrián. Sin embargo, Marco Antonio no volvió. La promesa de que regresaría pronto nunca se cumplió.
Una búsqueda que se volvió movimiento
A partir de ese momento, Ceci Flores inició una búsqueda que con el tiempo se transformó en algo mucho más grande. Fundó el colectivo Madres Buscadoras de Sonora, integrado por miles de familias que enfrentan situaciones similares.
Durante años, recorrió zonas desérticas, caminos y posibles fosas clandestinas en busca de pistas. Su labor ha permitido localizar a cientos de personas, tanto sin vida como con vida, visibilizando una problemática que afecta a todo el país.
La búsqueda no estuvo exenta de riesgos. La activista ha denunciado amenazas, persecuciones y agresiones, lo que incluso la llevó a recibir protección.

El hallazgo tras siete años
El 24 de marzo de 2026, la búsqueda de Marco Antonio dio un giro. En un paraje cercano a Hermosillo, su madre localizó restos óseos que podrían corresponder a su hijo.
"¡Vamos a casa hijo!... Hoy localicé a mi niño... abrazo tus restos, es lo que me queda".
El hallazgo ocurrió en el kilómetro 46 de la carretera 26, donde la identificación preliminar se basó en la ropa encontrada, similar a la que llevaba el día de su desaparición.
A pesar de ello, la identidad aún no ha sido confirmada oficialmente. Las autoridades realizarán pruebas de ADN para determinar si los restos pertenecen a Marco Antonio.
La propia Ceci Flores explicó que sólo encontró fragmentos óseos.
"Ninguna madre merece recoger solamente huesos de su hijo".
Un caso marcado por la resistencia
La historia de Marco Antonio está ligada a una lucha más amplia. Antes de su desaparición, la familia ya enfrentaba otra tragedia: la desaparición de un hijo mayor en 2015.
Lejos de detenerse, Ceci Flores convirtió el dolor en acción. Su trabajo ha sido reconocido incluso a nivel internacional, destacando la importancia de los colectivos de búsqueda en México.
Sin embargo, el posible hallazgo de los restos de Marco no cierra completamente la historia. La confirmación científica sigue pendiente, y con ella, la certeza que su madre ha buscado durante años.
"Quiero saber alguna prueba de ADN que me dé una confronta que sí es mi hijo, que me dé una evidencia... por lo pronto solamente resta abrazar un puño de huesos que he encontrado y que al parecer puede ser Marco Antonio". "Vámonos a casa, hijo. De donde nunca tuviste que partir. He cumplido mi promesa de encontrarte".

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