- 19 de marzo de 2026
El paro en el Colegio de Bachilleres responde a una lista de exigencias que incluye plazas pendientes, pagos atrasados y cumplimiento del contrato laboral.

La suspensión de clases en el Colegio de Bachilleres no es un hecho aislado ni repentino. Detrás del paro que este 19 de marzo dejó sin actividades a miles de estudiantes en la Ciudad de México y el Estado de México hay un conflicto laboral acumulado que, según el sindicato, lleva meses sin resolverse.
La decisión de detener labores fue tomada tras una votación interna del Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores del Colegio de Bachilleres, luego de que —acusan— no hubo respuesta a un pliego de demandas previamente entregado a las autoridades educativas.

Crisis laboral en Bachilleres: las demandas que detonaron la huelga
El eje del conflicto se centra en condiciones laborales y administrativas que, de acuerdo con el sindicato, impactan tanto al personal como al funcionamiento institucional.
Entre los puntos más sensibles del pliego petitorio destacan:
- La liberación de 241 plazas administrativas que permanecen pendientes
- El pago de adeudos correspondientes a febrero de 2026
- La atención a irregularidades en procesos laborales
- El cumplimiento del Contrato Colectivo de Trabajo
- La resolución de problemas administrativos internos
Para los trabajadores, estos pendientes no solo representan incumplimientos formales, sino una afectación directa a la operación de los planteles, lo que explica la radicalización de la protesta.
Planteles cerrados y alumnos sin clases: impacto inmediato
El paro se tradujo en el cierre total de 20 planteles distribuidos en el Valle de México. Desde las primeras horas del día, accesos bloqueados, lonas y campamentos sindicales marcaron el inicio de la huelga en distintos puntos.
La consecuencia más visible ha sido la interrupción de clases para cientos de estudiantes, quienes quedaron en incertidumbre ante la falta de una fecha clara para el regreso a las aulas.
El caso del plantel 18, en Azcapotzalco, ejemplifica el escenario general: instalaciones tomadas y actividades suspendidas sin un horizonte inmediato de solución.

Autoridades responden: apertura al diálogo, pero sin acuerdos
En su posicionamiento oficial, el Colegio de Bachilleres informó que el pliego petitorio será revisado "de manera minuciosa" y aseguró que existe disposición para entablar diálogo con el sindicato.
La institución también subrayó acciones recientes orientadas a mejorar las condiciones laborales, como incrementos salariales, regularización de docentes y programas de capacitación. Sin embargo, estos argumentos no han sido suficientes para evitar el estallido del paro.
Hasta ahora, no existe un acuerdo entre las partes ni una estimación oficial sobre cuándo podrían reanudarse las actividades académicas.
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