- 09 de febrero de 2025
El uso de artefactos explosivos improvisados se ha detectado en 25 de los 32 estados del país.

Muerte, terror, voluntad de herir. Los explosivos artesanales improvisados (AEI) son un problema que va en aumento en México. Hasta el punto de que, en el municipio de Buenavista, comenzaron a colocar letreros para advertir a la gente del riesgo de toparse con explosivos colocados por el crimen organizado.
Como lo reporta Insight Crime, ha habido casos recientes del uso de los AEI: un helicóptero fue atacado con un explosivo improvisado en Michoacán el pasado 27 de enero. Anteriormente, en el municipio de Río Bravo, un vehículo oficial detonó un explosivo.
La organización destaca que entre 2020 y 2021 se decomisaron tres artefactos. Pero en 2022 se llegó a 1.375 decomisos, y a 1.681 en el año 2023. Hasta octubre de 2024 las autoridades habían recuperado 1.571.

De fabricación casera
Estos son tres datos sobre los AEI del Servicio de Naciones Unidas para la Acción contra las Minas:
- Un AEI es un artefacto explosivo que se coloca manualmente, por lo general de fabricación casera y que se adapta de algún modo con ánimo de matar, herir, provocar daños materiales o infundir terror.
- Es frecuente que las municiones abandonadas se alteren para construir AEI, que después pueden ser detonados accidentalmente por la víctima, a distancia (por control remoto, cable de detonación, etc.) o en un atentado suicida.
- Normalmente, los AEI son elaboradas por fuerzas militantes opositoras con un acceso relativamente limitado al armamento o que pretenden ocultar su participación en los atentados. Pueden colocarse, con la intención de provocar daños o herir tanto a combatientes como a no combatientes, en vehículos, al borde de la carretera o en viviendas privadas, entre otros lugares.

Las razones
Los AEI son fáciles de fabricar. Se elaboran con tubos de plástico o de metal; los segundos causan más daño que los primeros. De acuerdo con Insight Crime, 40% de los decomisos se llevan a cabo en la zona entre Michoacán y Jalisco.
La agencia AP registraba el aumento en el uso de AEI colocados a los lados de los caminos por parte de grupos del narcotráfico. Por estos artefactos, resultaron heridos 16 soldados y policías en 2022, y 42 en 2023.
Los conflictos entre carteles, lejos de disminuir, parece que reciben más gasolina. Y en ellos, los artefactos explosivos improvisados cumplen un rol nada desdeñable.
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